Artesecuencial

FRANK-MILLER

FRANK MILLER (IV): SIN CITY.

Escrito por artesecuencial 11-05-2007 en General. Comentarios (0)


Como ya he escrito en artículos anteriores, Frank Miller siempre ha sido un escritor de género negro metido, casi por accidente, en el mundo de los superhéroes. Eso quedó más que demostrado con la primera miniserie de Sin City, en la que Miller demostró que muy pocos autores de cómics sabían tratar ese medio como él. Y es que Sin City marcó una época en el mundillo del cómic, suponiendo una pequeña revolución atodos los niveles que aun hoy en día (más de 15 años después) sigue teniendo su  eco.

Lo que más impactó en su momento de Sin City fue, sin lugar a dudas, el dibujo. Miller nunca había sido un gran dibujante (de hecho, muchas de sus grandes obras fueron dibujadas por otros artistas como David Mazzuchelli) pero en esta serie mostró que no hacía falta ser un virtuoso del lápiz para hacer una obra maestra. Supo “disfrazar” sus carencias haciendo unos juegos de sombras absolutamente magistrales y sorprendentes. Usando de forma magnifica el blanco y negro, Miller creó un estilo personal e innovador (algo complicado en un medio en el que casi todo está inventado) que aún hoy en día sigue siendo imitado por muchos dibujantes.

EN SIN CITY LAS FIGURAS HUMANAS Y LOS OBJETOS SE CREABAN A PARTIR DEL CONTRASTE ENTRE LAS SOMBRAS.

Como quiera que Miller es un también un gran narrador y su composición de página era bastante atrevida, Sin City resultó ser una obra diferente, con una identidad propia. Era una historia llena de fuerza en todos los sentidos.

En cuanto al guión, Miller hacía lo que mejor sabe hacer: contarnos una historia sórdida y truculenta como pocas. El escenario era una especie de Sodoma llamada Basin City (quizás la verdadera protagonista de las historias) en la que convivían los peores elementos de la sociedad y en la que la ley no existía. En la primera miniserie Marv, un matón de poca monta y prototipo del perdedor por antonomasia, se veía metido en lío de cuidado cuando era acusado de un crimen que no había cometido. Marv sepresentaba como el arquetipo del antihéroe, siendo el peón de un juego en el que él era el último paria y en el que era sometido a situaciones límite. El guión no se alejaba mucho del estereotipo de muchas novelas/películas del género negro (con sus detectives privados o policías caídos en desgracia, mujeres fatales, mafiosos todopoderosos, etc.) pero Miller le daba su toque personal, sin ser aburrido ni excesivamente denso.

La primera miniserie  (llamada Sin City a secas, aunque luego fuera rebautizada como Sin City: El largo adiós) es, bajo mi punto de vista, la mejor de toda la saga con una gran diferencia. En las posteriores entregas (sin ser malos cómics) ya no volveríamos a ver la elegancia ni la fuerza grafica de la historia inicial y las tramas decaerían bastante hasta llegar a ser un poco cansinas y repetitivas.

En definitiva, Sin City es, para mi, la "obra total" y definitiva de Miller. En ella el autor echó el resto en todos los sentidos, demostrando dos cosas: que es un genio del género negro y que su talento, para  nuestra desgracia, se ha condensado en unas pocas pero geniales obras.

Una de las cosas que hay que agradecerle a Miller (aparte de hacernos disfrutar con sus cómics) es que, salvo alguna excepción y al revés que otros autores, no ha pretendido hacer obras por hacerlas, si no que ha puesto todo lo que tenía en sus trabajos, dejando para el futuro una producción no demasiado extensa pero más que buena.


PD:
dejo pendiente un articulo sobre Batman: Año uno que espero hacer antes de que termine Mayo. Saludos.

 

FRANK MILLER (III): DAREDEVIL BORN AGAIN.

Escrito por artesecuencial 09-05-2007 en General. Comentarios (2)
 
Pocas veces una etapa tan corta en la historia de un personaje ha marcado tanto la trayectoria del mismo. Este es el caso de la incursión de Fran Miller en la colección de DD. Lo más curioso es que Miller llegó a DD muy joven y lo hizo como dibujante. Sin embargo al poco tiempo le dieron la oportunidad de oro de convertirse en autor completo de la serie, haciendo un trabajo mítico que es, quizás, el punto de referencia más importante de la historia de Matt Murdock.

¿Qué hizo Miller para que se le recuerde tanto? Pues le dio a DD uno de los mayores meneos de toda la historia de los superhéroes. De alguna manera se puede decir que “desvirgó” al personaje, haciéndole descender a los infiernos y “resucitándole” posteriormente (aunque profundamente cambiado). Fue una de las primeras veces en que los cómics de superhéroes superaban ciertos tabúes y se salían de los limites de lo políticamente correcto para ir mucho más lejos.

Miller tuvo dos etapas en DD: en la primera de ellas nos presentaba a Elektra, una antigua novia de DD convertida en una asesina ninja a sueldo. Elektra era el prototipo de le mujer fatal por antonomasia (personaje que no puede faltar en toda novela negra que se precie) y llevaría a Matt por el camino de la amargura… Miller "recreaba" además la figura de Kingpin, un personaje segundón de la colección de Spiderman al que le dio una nueva dimensión, transformándole en el omnipresente y casi intocable rey del crimen de La Cocina del Infierno. Kingpin lo controlaba todo y era el dueño y señor de una ciudad en la que DD era poco más que un pelele, sacudido por los elementos. También introduciría otros personajes como el viejo cabrón Stike, un "venerable" maestro ninja con muy mala leche que enseñaría a Matt muchos de sus secretos.

Los ingredientes de la “novela negra” (ciudad corrupta, héroe perdedor, mujer fatal, ominipresente señor del crimen, etc.) ya estaban creados y en su segunda etapa Miller ya le daba su merecido a Matt Murdok/DD, llevándole al límite de su aguante… Esa corta saga fue la archiconocida Born Again y supuso un antes y un después en la trayectoria de DD y del propio Miller.

Como autor completo Miller hasido siempre mejor guionista que dibujante pero tengo que reconocer que en aquellos primeros números de DD me pareció ya un artista elegante que sabía transmitir mucha fuerza en sus imágenes (aunque estaba bastante verde y a veces su trazo era demasiado forzado). No tenía un estilo, digamos, demasiado marcado, pero su trabajo ya era bastante superior al de otros artistas que pululaban por la serie sin pena ni gloria. También es cierto que parte del mérito de que su dibujo superara la media lo tenía el entintador Klaus Janson, que siempre ha sido santo de mi devoción y que se adecuaba bastante al estilo potente pero algo feo y oscuro de Miller. Además de esto, Miller ya era un buen narrador, tenía un gran sentido del ritmo a la hora de contar historias y su composición de pagina era bastante resultona.

En la saga Born Again, Miller tendría la inestimable colaboración de un genio del dibujo llamado David Mazzuchelli, que haría un trabajo excepcional y que, curiosamente, repetiría con él en la mítica Batman: Año Uno. Mazzuchelli tenía un estilo muy diferente al de Miller, mucho más elegante y refinado pero lleno de fuerza también.

En su etapa en DD Miller creó toda una iconografía del personaje que ha sido usada (con mayor o menor acierto) por casi todos los autores que han tratado al personaje posteriormente.

MILLER HIZO DESCENDER A DD A LOS INFIERNOS.

Después de la colección del Hombre sin miedo, Miller trabajaría de nuevo para Marvel pero esta vez sería en trabajos relacionados con su gran creación para DD: Elektra. Haría un par de memorables miniseries de la asesina ninja tituladas Elektra Assasin: Los años perdidos y Elektra Lives Again. También haría otra muy buena historia sobre DD llamada Daredevil:El hombre sin miedo (narrando el primer encuentro y romance de Matt Murdock con Elektra Natchios y que contaba con el excepcional dibujo de Jhon Romita Jr.).

Miller dejó una huella imborrable en DD y todos los autores que han trabajado después con este personaje han tomado, en mayor o menor medida, conceptos creados por Miller.


(Continuará...)

 

 

FRANK MILLER (II): DAREDEVIL Y BATMAN, DOS HEROES CON MATICES.

Escrito por artesecuencial 07-05-2007 en General. Comentarios (0)


La razón básica de la comparativa entre ambos personajes que hice en el anterior post era la de establecer que el gran fuerte de Miller ha sido siempre el género negro y que tanto DD como Batman han sido los superhéroes más adecuados para desarrollar ese tipo dehistorias dentro de las grandes editoriales USA (Marvel y DC).  No es casual que las grandes obras de Miller (como el DD: Born Again, Batman: Año uno o su Sin City) hayan tenido un nexo  común: eran historias oscuras y sórdidas enmarcadas en entornos hostiles, donde los héroes eran puestos al límite de su aguante y donde apenas mantenían la cordura. Son historias muy alejadas de las grandes sagas cósmicas y de otros estereotipos del género superheroico pero que han tenido una enorme influencia en obras posteriores, generando, a su vez, sus propios tópicos y siendo bastante imitadas. Digamos que, en realidad, Miller ha sido un gran escritor de género negro/policiaco que tuvo la fortuna y la oportunidad de trabajar con los superhéroes, dejando grandes momentos pero sin llegar a estar del todo en sumedio natural.

Tanto DD como Batman tenías los ingredientes perfectos para hacer con ellos una historia de género negro. Son héroes atormentados y no se caracterizan, precisamente, por ser la alegría de la huerta. En cierto modo son perdedores, ya que su vida ha sido una sucesión de derrotas y no consiguen encontrar la felicidad. La vida les ha castigado y aunque podríanser felices (están bien situados y son jóvenes y bien parecidos) se empeñan en complicarse la vida luchando, muchas veces solos, contra el crimen, en un mundo donde el delito es algo habitual y casi natural. Luchan en una guerra perdida de antemano y tienen ese aire romántico tan atractivo del condenado a caer.

Miller también demostró que se podían contar muy buenas historias de superhéroes sin necesidad de repetir una y otra vez los mismos esquemas del género. Es decir, que los superhéroes (el mito del héroe, si queremos verlo así) podían ser vistos de diferentes maneras sin que esto supusiera que dejaran de ser superhéroes. Probablemente Miller escandalizó a los más puristas del género en su momento, pero hoy por hoy sus obras ya son consideradas entre las mejores del mismo.

Nadie puede negar que Frank Miller ha escrito grandes historias de superhéroes pero tampoco se puede negarque no han tenido demasiada continuidad y que en los últimos años apenas ha hecho nada diferente y realmente interesante. Sus últimos trabajos han mostrado que su mensaje parece algo agotado. Si bien las primeras historias de Sin City tenían mucha frescura y eran realmente buenas, las siguientes se repetían bastante, quedando un poco desfasadas y sosas. No son malos comics, ni mucho menos, pero suenan un poco a refrito, a algo ya visto. En 300 Moore se salía un poco del género negro para hacer una historia bastante curiosa pero con ecos de otras de sus obras. Era un cómic legible pero no una obra maestra.

Yo creo que Miller, siendo un gran autor, está un escalón por debajo de otros como Alan Moore, que ha mostrado que sabe hacer buenos cómics de superhéroes de todos los colores. De todas formas, Miller nos ha obsequiado con historias tan buenas que, por el bien del cómic, ojala vuelva recuperar su toque y podamos volver a disfrutar de su mejor arte.


(Continuará...)

FRANK MILLER (I): EL ENCANTO DEL LADO OSCURO.

Escrito por artesecuencial 06-05-2007 en General. Comentarios (0)


Mucho habréis oído hablar en estos meses de Frank Miller: el éxito de la película 300, basada en una de sus obras, ha puesto de nuevo en el candelabro a este buen escritor de cómics. Y es que Miller ha dado a este mundillo una serie de obras de indudable calidad que han pasado a la historia como trabajos de culto y referencia para muchos autores.

Lo más curioso de Miller es que sus grandes éxitos en el medio comiquero han llegado con dos personajes tremendamente parecidos: Daredevil (DD) y Batman. Las similitudes de ambos superhéroes son enormes y cualquiera que sepa un poco de este género las conocerá de sobra. Aún así quiero hacer un repaso de las que son, a mi juicio, las semejanzas más importantes entre ambos:

Tanto Batman como DD arrastran un trauma juvenil muy similar que les ha hecho tomar la senda superheroíca. En este caso la muerte trágica de sus padres (los dos en el caso de Bruce Wayne y sólo el padre en el caso de Matt Murdock) a manos de delincuentes comunes provoca en ellos un profundo “complejo” que  les lleva a buscar su particular desquite. Sin embargo, no se dejarán llevar por el odio y la venganza gratuitos -aunque tengan sus momentos de crisis en este sentido- si no que los dos optarán por la lucha en aras de una sociedad más justa, respetando determinados códigos. Es decir, no buscarán ser juez, jurado y verdugo ni elegirán atajos, si no que trabajarán desde "dentro” del “sistema” y no lo cuestionarán ni trabajarán contra él (algo que les separa de otros “héroes” como Punisher, que, éste sí, lucha contra un sistema al que considera corrupto y al que intenta suplantar). Comparten también un claro apego por subarrio/ciudad que les lleva a convertirse en algo más que superhéroes comunes, estando muy ligados a su entorno más cercano y a sus gentes.

Son dos héroes con un matiz “oscuro” que se mueven generalmente en los bajos fondos y que tratan con la escoria de la sociedad. Por encima de todo está su barrio/ciudad y la gente que habita en él/ella. Mantienen una relación casi simbiótica con el medio urbano en el que han nacido y forman un todo con él. No estamos ante el superhéroe clásico o “blanco” (tipo Superman) que hace el bien sin más si no que en muchos momentos –quizás impregnados por la violencia y la sordidez con la que tienen queconvivir- tienen “crisis de identidad” que les llevan a traspasar los límites. Viven atormentados por su trágico pasado y no pueden superar sus traumas porque, en el fondo, buscan la redención a través de la salvación de subarrio/ciudad (y eso es algo poco más o menos que imposible). En definitiva, son superhéroes, sí, pero tienen un matiz oscuro que les da un tractivo especial.

Aparte del origen traumático y de su fuerte apego a su entorno urbano es curioso observar otras similitudes entre Batman y DD: ambos eligen una puesta en escena que pueda infundir el pánico ensus rivales (Matt Murdock elige el traje del diablo y Bruce Wayne escoge el murciélago porque es un ser bastante repulsivo que suele inspirar miedo a casi todo el mundo), los dos tienen identidades secretas bastante “respetables” (el primero es un reputado abogado y el segundo es un millonario bastante crápula pero nada corrupto), sus relaciones con las mujeres han acabado -casi siempre-en tragedia y ninguno de ellos tiene poderes sobrenaturales destacables (aunque Matt posee unos sentidos hiperdesarrollados por culpa de un accidente, no son dones, digamos, excesivamente potentes al estilo Superman). Las habilidades de ambos se basan, ante todo, en el estricto entrenamiento.

La única diferencia que podríamos poner sobre el tapete es que Batman se ha identificado siempre como una mezcla entre detective y superhéroe  (algo que estuvo muy presente en su origen y en muchas de sus historias más conocidas) mientras que DD no tiene ningún matiz de ese estilo. Pero todo lo demás nos pone ante dos héroes “especialmente” similares.

(Continuará...)