Artesecuencial

TOM STRONG: EL HEROE DE MILLENIUM CITY.

 

Tom Strong fue una de las series que más me gustó de toda la línea ABC. El argumento narraba las aventuras de Tom Strong, el héroe por excelencia de Millennium City (una ciudad muy particular en la que se mezclaban elementos ultramodernos con otros más "retro"). Tom es el protector "oficial" de la ciudad y es querido y admirado por todo el mundo.

El héroe de Millennium City es el hijo de Sinclair Strong, un científico que junto a su mujer había realizado hacía años una travesía en busca de la legendaria isla Attabar Teru. Durante la expedición habían sufrido los rigores de una repentina tormenta y su embarcación había encallado, casi por casualidad, en la misteriosa isla. Una vez allí la pareja inciará una nueva vida y pasados unos meses nacería su hijo Tom, al que criarán de forma muy estricta y "particular" (según las controvertidas ideas de su padre). También descubrirán que no están solos en el lugar si no que conviven con los Ozu, una tribu autóctona que se alimenta con una extraña hierba llamada Goloka que tiene la propiedad de alargar la vida y potenciar la inteligencia.



Tom, siguiendo las instrucciones de su progenitor, se criará en una cámara aislada con gravedad inferior a la normal con el fin de desarrollar su fuerza y agilidad. Además de esto, será alimentado con Goloka y será instruido en múltiples disciplinas como matemáticas, física, química, etc. Los planes de su padre (que no son muy del agrado de la madre del muchacho) son que el chico permanezca en la cámara hasta los 11 años pero estos se verán truncados tres años antes de lo previsto por un terremoto que sacudirá la isla y destruirá el laboratorio...

En el accidente los padres de Tom pierden la vida y éste sera adoptado por los Ozu y seguirá desarrollando los experimentos de su padre. Con el tiempo se convertirá en un joven extraordinario en todos los sentidos. Pronto se despertará su vena superheroica y partirá hacia America en busca de su destino...

En el primer número de la serie Moore hacía un ejercicio genial de síntesis y narrativa y nos contaba, en muy pocas páginas, todo el origen de Tom y los rasgos más basicos de su personalidad. Aparentemente es un personaje bastante plano pero que lo cierto es que está marcado por una infancia en la que, debido a su encierro, no ha podido disfrutar del cariño de sus padres ni de las experiencias propias de un niño normal. Es una persona recta y honesta pero con ciertas carencias afectivas (aunque Moore no se centrará mucho en estos temas, optando más por la aventura pura y dura).

El tono general de Tom Strong es mucho más cercano al del cómic de superhéroes clásico (algo que se puede ver en los primeros números de la serie) con un toque retro y pulp muy acertado. No es una serie compleja pero el autor introduce elementos más adultos de vez en cuando. En sagas más recientes Moore se atreve ya con grandes viajes temporales, realidades alternativas, etc. y escarba un poco más en la psicología de los personajes con gran acierto.

El aspecto físico de Tom nos recuerda, inevitablemente, a Superman. Esto, tratándose de Moore, no puede ser una casualidad y lo cierto es que la psicología del personaje y su forma de actuar recuerda mucho a las del Hombre de Acero. El homenaje es evidente como lo son tambíen las referencias a personajes como Tarzán en el origen de Tom. En este caso, la novela de aventuras, el comic de superhérores y los relatos de ciencia ficción encuentran un nexo de unión perfecto a través de la fértil imaginación del genial autor inglés.



En cuanto al apartado gráfico, tenemos a un Chris Sprouse que raya a un nivel altísimo. No sólo es espectacular si no muy elegante y cuidadoso. Lo dibuja todo bien y no escatima en detalles. Es, sin duda, uno de los puntos fuertes del cómic.

En definitiva, Tom Strong es una obra para todos los públicos en el amplio sentido de la expresión: contentará a los lectores más exigentes y a los que sólo busquen pasar un buen rato.


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